jueves, 12 de noviembre de 2009

Julio Lamas pasó por el Prado


Hacer básquet en un club chico no es fácil, puesto que son muchos los contratiempos que se encuentran en el camino, fundamentalmente económicos y luego tecnológicos o de equipamiento, como un piso de parqué, por ejemplo, pero todo lo que uno reniega en el día a día –con los de adentro y afuera- se compensa a veces con grandes satisfacciones y la presencia del ex técnico de la selección argentina de básquet, Julio Lamas, fue precisamente uno de esos momentos imborrables.

Lamas (que dirigió además de la selección a Sport Club de Cañada de Gómez, Olimpia de venado Tuerto, Libertad de Sunchales, Ben Hur de Rafaela, Boca, Obras Sanitarias, Lucentúm, Tau Cerámica y Real Madrid de España, fue elegido en varias oportunidades como técnico del año) pasó por el Prado en el marco de un proyecto de una firma láctea afincada en la región y uno de los que mayor tiempo compartió con él fue Esteban Lépori, entrenador de cadetes y juveniles, en el club.

Su relato, a este blog, de esta inigualable experiencia es la siguiente: “me junte anoche (por el martes) a organizar todo para hoy miércoles), la actividad que vino a hacer es una disertación sobre conducción de equipo y grupos, pero bueno la charla se transformó como era de esperar, en un anecdotario sobre cuestiones inherentes al deporte, más precisamente el básquet... Habló de jugadores, intimidades, habló de lo que es Ginóbili, una persona de otro mundo en todo sentido para él, en cuanto a su profesionalismo, respeto, actitudes de grandeza, según Lamas, siempre está una jugada adelantado.

Habló de la invasión del "fulbo" de tipos como Maradona, que pierden la humildad, y no entienden que ellos estuvieron y van a estar por debajo de cualquier clubcito, de barrio, porque ahí está la esencia, donde se construye el deporte... Comparo las ruedas de prensa del maestro Bielsa, su diplomacia, su respeto y sus logros, con la de estos tipos...

Habló de su paso por España, donde ganó una experiencia importante como en el Real Madrid, Alicante… Habló de la selección argentina, donde comentó que los ‘jugadores de oro’, juegan por orgullo y puro amor a la camiseta, de hecho su sueldo no es algo motivante, se lo gastan en un día de free shop, contaba.

Habló de los Nocioni, Scola y ‘Gino’, como si yo contara algo de algún jugador del club. Charló con todos y de todo, como sólo son los humildes, sin negarse a nada… Hasta me ofreció su auto, casi que me exigió, que me lo llevara para hacer unos trámites en la Asociación y pedir un árbitro para la jornada de hoy (por el miércoles). En un momento me dice: ‘como te presento con los de Molfino?’ ‘¿qué?’, le digo yo; ‘sí como te presento?’,’Decí que soy Esteban y te voy a ayudar’… Y yo estaba delante de un tipo que ganó todo, que jugó mil cosas, mil ligas y encima, fue ayudante del maestro León Najnudel.

Hubo una disertación y luego básquet. Dirigí un equipo en un partido entre los empresarios, yo a cargo de uno y él de otro, muy linda experiencia. Estuvieron presentes chicos del club, eso fue lo más lindo.

Lamas vino con su humildad y nada más, un grande, los mejores son los más humildes y nadie lo va a poder discutir. Puso a los pequeños clubes, ejes de todo, de todos los logros de Argentina, en todos los deportes... Pero no como frase hecha, como un convencido… Habló de cómo conducir jugadores, el vestuario es el vestuario, lo que pase adentro con el plantel no tiene que salir, es privado, puro de ellos, contó anécdotas graciosas, gestos de grandeza de ciertos jugadores o colegas, como de Rubén Magnano, que le gano dos veces al Dream Team, y no anda diciendo que su boca es su boca, como decir, que el perfil bajo y el trabajo van por arriba de todo...”

La cosa sigue, pero en este resumen de la experiencia vivida por Esteban queremos rescatar el orgullo del básquet de Española de haber tenido trabajando en el club a un grande de verdad.